jueves, 25 de marzo de 2010



El 24 de marzo de 1976 una nueva sublevación militar derrocó a la Presidenta María Estela Martínez de Perón instalando una dictadura de tipo permanente (Estado burocrático autoritario) autodenominada «Proceso de Reorganización Nacional», gobernada por una Junta Militar integrada por tres militares, uno por cada fuerza. A su vez la Junta Militar elegía a un funcionario con el título de «presidente», con funciones ejecutivas y legislativas.

En cada una de estas etapas, las juntas designaron como «presidentes» de facto a Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola, Leopoldo Fortunato Galtieri y Reynaldo Benito Bignone respectivamente, todos ellos integrantes del Ejército. Bignone, fue el único "presidente" que no perteneció a la junta.
El «Proceso de Reorganización Nacional» llevó adelante una guerra sucia en la línea del terrorismo de Estado que violó masivamente los derechos humanos y causó la desaparición de decenas de miles de opositores.
Internacionalmente, la dictadura argentina y la violación de derechos humanos contó con el apoyo activo del gobierno de Estados Unidos (salvo durante la administración de James Carter) y la tolerancia de los países europeos, la Unión Soviética y la Iglesia Católica, sin cuya inacción difícilmente hubiera podido sostenerse. Asimismo, en ese momento se instalaron con apoyo estadounidense dictaduras militares en todos los países del Cono Sur de Sudamérica (Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay) que coordinaron entre sí y con Estados Unidos la represión, por medio de una organización terrorista internacional denominada [[Plan Cóndor]
En materia económica, la dictadura entregó formalmente los ministerios económicos a las asociaciones empresarias más conservadoras que impulsaron una política económica abiertamente desindustrializadora y neoliberal, con máxima expansión de una deuda externa


Videla, el militar que más duró al mando del estado argentino, junto a la presidente Isabel Perón y a Massera, en 1975. Un año más tarde la presidenta sería depuesta por el golpe de 1976 enbezado por Videla.
En 1982 el gobierno militar emprendió la Guerra de Malvinas contra el Reino Unido, en un acontecimiento sobre el cual siguen siendo muy oscuras las causas desencadenantes. La derrota infligida provocó la caída de la tercera junta militar y meses más tarde la cuarta junta llamó a elecciones para el 30 de octubre de 1983, en las que triunfó el candidato de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín, quien asumió el 10 de diciembre de 1983.
Los jefes militares fueron enjuiciados y condenados, y muchos de ellos llevados a prisión, en complejos procesos que se extendieron en el tiempo.
La dictadura militar llamada «Proceso de Reorganización Nacional» fue la última. Si bien entre 1987 y 1990 se produjeron varias insurrecciones militares, denominadas carapintadas, ninguna de ellas logró derrocar a los gobiernos democráticos.

¿No devería darnos vergüenza, como argentinos?
El 24 de marzo de 1976 en Argentina, se informo simplemente, que nuestras vidas serían dominadas, que ya no podríamos hacer lo que concentíamos, que debíamos cerrar la boca y punto. ¿Eso es tranquilidad?
Escucho mucha gente decir "Cuando estában los militares había seguridad" ¿Seguridad? Ellos mismos se ocupaban de matararte, por eso podían ocultarlo. ¿Te parece seguridad que esten matando gente inocente? Madres, abuelos, estudiantes, padres, gente con familia, con sueños, con metas, que no se dejaban pasar por arriba, que luchaban por sus ideales, que no les importaba el hecho de morir, ellos son nuestros HEROES. Ellos dieron su vida por nosotros, pasaron por torturas, muertes, violaciones, desapariciones. Todo por luchar por sus ideales. Son un ejemplo para mi.
PORQUE NUNCA MAS TENGAMOS QUE PASAR POR LO QUE YA PASAMOS.

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